|
Estamos celebrando el 2000 Aniversario del nacimiento del Apóstol San Pablo, pregonero de Jesucristo, así se caracteriza así mismo el apóstol. “Maestro de los gentiles”, quien con valentía y orgullo demuestra su fe, no solo de palabras, sino, con las obras.
San Pablo no es una figura del pasado que recordamos con veneración. El es también el Maestro, Apóstol y proclamador de Jesucristo, no solo para los gentiles, sino, para el mundo entero. San Pablo le caracteriza una valentía extraordinaria, escribe cartas fabulosas. Natural de Tarso, ciudad de Cilicia en Ia costa sur de Asia Menor y debió nacer en los primeros años del siglo primero de familia Hebrea. Como romano, fue alumno en Jerusalén de Gamaliel, famoso rabino y hablaba Arameo, además de Griego y dada Ia misión que el Sumo Sacerdote le confió contra los cristianos de Damasco, era sin duda, hombre importante, con esperanza de una brillante carrera.
Su misión es grande, su encuentro en el camino de Damasco con el Señor Resucitado cambio su vida; de perseguidor se convierte en Apóstol, y su campo de misión serán los Paganos.
Es bautizado en Damasco, marcha a Arabia para su primera misión y de allí vuelve a Damasco (Gálatas, Capitulo 1, 17), donde pasa tres (3) años predicando en las Sinagogas. Perseguido por los Judíos, apoyado por el
|
Gobernador, huye a Jerusalén, donde visita a Pedro, hacia el año 40.
San Pablo, el hombre combativo va de misión en misión que se extiende acompañado de Bernadette y a principios, de Juan Marcos; recorre varias regiones de Asia Menor, ante Ia resistencia de los judíos, Pablo predica a los Paganos y así va fundando comunidades hasta Europa. Durante su camino no faltaron disputas, no buscó una armonía superficial, tuvo Ia valentía de predicar el evangelio entre frecuentes luchas. El responde al llamado del Señor con prontitud.
De las catorce (14) cartas de Pablo, siete (7) se consideran auténticas: Romanos, 1 y 2 de Corintios, Gálatas, Filipenses, 1 de Tesalonicense y Filemón.
San Pablo siempre firme en sus criterios, siempre valiente. Y para concluir algunos pensamientos sobre Pablo, exhorta a Timoteo desde Ia prisión frente a la muerte: “Soporta conmigo los sufrimientos por el Evangelio”, dice el Apóstol a su discípulo. Imitemos Ia integridad de San Pablo y seamos capaces como El de dar nuestra vida para resucitar con Cristo.
¡Celebremos este Año Paulino siguiendo las huellas de Pablo!
P. Aurelio Adán Espinosa Director
|